14.11.12

Agustina Mancinelli en Ruleta china







A los 13 años empezó a tocar punk, ¿qué es el punk hoy?
El punk es, supongo, algo diferente para cada persona. En mi caso fue ver en mi hermano mayor un cambio, una expresión que él necesitaba hacer para existir en un momento. Al estar educada en música clásica, la música del movimiento punk abrió una puerta, donde todo es válido y todos, con ganas y voluntad, pueden tocar música y expresar ideas de todo tipo. De frustración, alegría, destrucción, excitación, injusticia, etc. A los 13, la idea era muy seductora. Entonces decidí empezar a tocar y a escuchar grupos que me dieron otra idea del mundo. Con el paso del tiempo, uno se va educando y se va definiendo como persona, es algo inevitable y natural. La música y el punk siguen siendo importantes y necesarios para unos más que para otros. Me aportó mucho y vi cómo le cambió la vida a la gente, que adoptó doctrinas de vida y encontró una existencia más feliz. Aunque no esté tocando esa música o escuchándola seguido, hizo que aprendiera que todos podemos hacer lo que deseemos y encontrar nuestra propia manera de vivir y manejar nuestros asuntos, siempre teniendo respeto si otros lo hacen diferente. A nivel musical me dio la libertad de romper una estructura que existe en el ámbito clásico y crear sin límites ni restricciones.

¿Y participar en festivales feministas en Europa?
Buenísimo. Los festivales en general son increíbles porque se reúnen grupos de todo el mundo y la celebración es interesante. Llegué a conocer gente con la que todavía trabajo, hice amistades y llegué a vivir situaciones un poco tensas, ya que algunas feministas eran muy radicales y el hecho que tocaba con algún varón les era inconcebible. Obviamente, al provenir de un país latinoamericano, noté que allí las necesidades de igualdad entre los sexos y la aceptación es mucho menor que aquí. Vi el trabajo duro de mujeres que organizan estos encuentros con el fin de reunir diferentes personas para celebrar un objetivo en común: escuchar y trabajar en un ambiente por cierta cantidad de días y vi el trabajo duro de mujeres en reunirse a odiar hombres.

Su forma de producir y difundir música es “do it yourself”. ¿Qué piensa de las discográficas? ¿Es posible hacer música y hacerla circular por medios alternativos?
Hacer música y difundirla por tus propios medios es súper posible hoy en día. Con Internet y la posibilidad de copiar cds, cassettes y la facilidad de hacer una radio pirata para difundir la música. Armar tus shows y cobrar la entrada al precio que te parece justo y tener un amigo que haga el sonido y todo lo que lleva hacer un show y diseñar un arte para un disco, todo es un arte muy posible y accesible.
Vivo en una casa proyecto donde hace 19 años que funcionan conciertos de bandas independientes y el concepto de vida y trabajo artístico es independiente de la comercialización. Al mismo tiempo trabajo componiendo música clásica para un estudio que provee piezas musicales a diferentes empresas o museos o films que tienen la mayoría un fin comercial o son financiados por empresas u organizaciones.
Lo importante es tener control de tu material y estar atento en donde se difunde, si lo que te preocupa son ese tipo de cosas. En mi caso, prefiero mantener los derechos de autor y el resto, sinceramente me da igual. Donde esté difundido o publicado, me tiene sin cuidado. De una manera u otra, considero que la clave es trabajar muy duro sin olvidarse que la idea es expresar e intercambiar ideas creativas y contribuir a que el arte continúe.

16.10.12

Tani Mellado en Ruleta china






"La Patagonia es el territorio y el mapa, un lugar real y a la vez inventado. La vivo como hogar y como intemperie, el lugar de mi infancia, indeleble en la memoria. Domicilio y lugar de enunciación, es el suelo donde crecen raíces familiares y personales ineludibles. Todo lo recién enumerado es para mí la Patagonia, pero esto no tiene una correspondencia directa, constante o unívoca en mi escritura, quiero decir que no identifico un reflejo, cicatriz o síntoma de lo patagónico en mi poesía en términos de “determinación” o “correlación”. Vivo, como todos, en un lugar, y, en ese sentido, lo que hago puede guardar huellas locales y localizadas en algunas zonas o pliegues de mi discurso, pero mis prácticas de escritura no se desarrollan tanto en el escenario del paisaje como en el de la lengua, y ahí se complica la cosa porque ese cuadrilátero tiene siempre más de cuatro lados.
No estoy en condiciones de describir un mapa literario de la Patagonia en términos historiográficos ni cartográficos. Tengo pocas piezas para armarlo a pesar de que llevo varios años investigando el tema.
Por otra parte, ando desconfiada del tipo de lecturas que buscan analogías para ordenar lo plural. Esto suele pasar cuando se fuerzan semejanzas en las fechas o lugares de nacimiento, tantas veces muecas del azar, con semejanzas estéticas. Convertidos en animales del horóscopo chino, tipificados en unos pocos especímenes, y con limitadísimas combinaciones, a los escritores y las escritoras se les empieza a buscar “parecidos de familia”, ascendentes y colores preferidos, que se imponen con la fuerza de la repetición y el prejuicio."

21.9.12

Alejandro Jodorowsky en Ruleta china




Ediciones con doble zeta prepara la edición de un compilado con las entrevistas más importantes aparecidas en la revista Ruleta china. Aquí, un adelanto de la charla con Alejandro Jodorowsky, el genial artista chileno.

¿Qué posibilidades halló en el medio cinematográfico para la expresión de su forma tan particular de ser?
El cine es el arma de conquista de los Estados Unidos. El cine no es inocente, para nada. Es una industria culpable. Es una industria colonizadora que está cambiando y bajando el nivel espiritual de la gente porque así le conviene a los Estados Unidos. Entonces las salas grandes son cómplices, porque han hecho un negocio del entretener, que es necesario. Claro, pero eso no tiene nada que ver con el arte, hay un gran desarrollo y sorpresa técnica, pero no te queda nada en el alma después de ver una película: entras tonto y sales igual de tonto; entras niño y sales niño; te diviertes un momento y listo, eso va junto con los cigarrillos, el alcohol, la venta de armas y todo eso. Entonces, el cine de expresión artística, honesto, no va a encontrar salas reales sino circuitos pequeños. Estamos entre una manifestación que busca el dinero y otra que busca la autenticidad, la verdad, y que no tiene dinero. Ahí está la diferencia.

¿Pasa lo mismo con el DVD, no es cierto?
No, al contrario es una gran liberación, es el triunfo contra los propietarios de salas, que ejercen una especie de censura comercial muy fuerte y solo presentan películas que llenen sus butacas. Y tienen razón, es comercio. Las salas para arte son chiquititas y de difícil acceso. Pero todo eso se acabó con el DVD. Además, con las pantallas grandes ya nadie va a ir al cine. Cada vez menos irá la gente a estos teatros a soportar la publicidad que te meten, preferirás elegir tus películas.

18.9.12

Evgen Bavcar en Ruleta china






Ruleta China fue una revista cultural que se editó desde diciembre de 2007 a diciembre de 2010 en el dominio www.ruletachina.com. Se publicaron 26 números que, hoy, han desaparecido de la web. Cada uno de ellos incluía seis artículos, nueve reseñas (de teatro, cine, literatura y música) y las secciones collage, galería y poesía, destinadas a la difusión de la obra de artistas emergentes o poco conocidos.
El próximo libro de Ediciones con doble zeta es una recopilación de las entrevistas realizadas en esa época. De ellas, un adelanto de la charla con Evgen Bavcar, Doctor en Estética, escritor y fotógrafo.

Usted escribió un poema llamado “Vista táctil”, en el que afirma que no toca, sino que mira de cerca.
El hecho de tocar la mano de una mujer siempre tiene una connotación erótica, pero si yo digo que miro de cerca sus manos ya no existe. ¿Por qué los ciegos no debemos mirar de cerca? ¿Por qué seremos siempre culpables del erotismo falso de los videntes? ¿Por qué se impone sobre nosotros su noción del erotismo? Nosotros miramos de cerca, lo demás no es mi problema. Yo nunca he tocado a una mujer, siempre he mirado de cerca, y cambio la terminología para dar un estatuto diferente a este hecho. Los videntes tocan, pero no es mi problema la visión de los videntes.
Miro de cerca las estatuas griegas, recientemente miré de cerca el Moisés de Miguel Ángel, tuve que subir a una escalera para ver su cara, sus ojos, porque es muy grande. Parte de mi proyecto es que en los museos se pueden crear diferentes percepciones, yo soy feliz cuando me dan acceso a las obras prohibidas para conocerlas, no para decir que pude tocarlas sino que las conocí a mí manera.

Lo anterior me remite a cierta concepción griega que planteaba que la vista era una especie de sentido táctil, un acto físico. Sí, es táctil. Solamente que en un ciego todo el cuerpo es un ojo. Para un ciego, todo el cuerpo es la cara, no es solamente un cliché afirmar que miro con las manos. En el mundo moderno, una sonda que va a Marte, va a la manera de los ciegos: debe primero tocar el planeta, para después mandar una señal visual que tardará 42 minutos en llegar a la Tierra. Mi amigo Peter von Ballmoos, que es atrofísico, dice que también es ciego como yo porque las máquinas le permiten mirar el universo y esto significa mirar de cerca. Nadie dice nada contra la NASA tocan los planetas, entonces por qué criticar a un ciego cuando toca una estatua en un museo, es una contradicción general.

9.9.12

Estreno obra de Alejandro Finzi


El próximo viernes 21 de setiembre se estrena la obra de Alejandro Finzi, Sueñe Carmelinda.
La puesta en escena será a las 21 horas en la Sala 35 mm, Jorge Newbery 3519 de la ciudad de Buenos Aires.

Carmelinda sueña su utopía de amor.
Espera mezclando sus penas con las alegres visiones que ese amor le devuelve.
Expresa a través de su conversación con los objetos el derecho a su amor por él.
El que no está, el que se ha ido, el que nunca existió, el que imagina, aunque vibra en el más intimo "arrojo de presencia".
La virtualidad de su sueño es real, existe en su imaginario, por lo tanto "es" amor. Una obra bordada en el papel de los sueños, la profundidad de lo simple.

Ficha técnica:
Autor: Alejandro Finzi
Actriz: Lina De Simone
Música original y voz: Laura Ros
Vestuario-luces y arte de imágenes: Alejandra Soto
Diseño sonoro y grabación: Pablo Gallego
Operador de imágenes y sonido: Juan Bär
Operador de luces: Marina Romeo
Voz grabada hombre: Alejandro Finzi
Voz grabada mujer: Lina De Simone
Fotografía: Pablo Scavino
Diseño Gráfico: Lucila Rizzo
Producción ejecutiva y asistencia de dirección:Willy Bosso
Prensa y difusión: Laura Castillo
Puesta en escena y dirección general: Lina De Simone

28.8.12

La costa que todavía crece


Primer libro de la colección Letra y música, La costa que todavía crece y otros poemas, de Alejandro Finzi.

La costa que todavía crece incluye el poema del mismo nombre, Albatri, textos de la ópera que tuvo gran repercusión en los '90 y Cuando la ciudad abre los ojos de la noche.

Alejandro Finzi
Buenos Aires, 1951
Autor teatral
Treinta y una de sus obras han subido a escena en Argentina, países latinoamericanos, europeos y africanos. Han sido traducidas al francés, inglés, polaco, árabe, italiano, ruso y portugués.
Entre sus piezas más conocidas se encuentran “Viejos Hospitales”, “Molino Rojo”, “Aguirre, el marañón”, “Sueñe, Carmelinda” “La isla del fin del siglo”, “La Piel”, “Chaneton”, “Bairoletto y Germinal” y “Patagonia, corral de estrellas o el último vuelo de Saint-Exupéry”.
Ha recibido distinciones nacionales e internacionales. Prix National de l’Acte, (1983) por “Vieux Hôpitaux”, (Nancy, 1983). Premio nacional de teatro (Argentina, 1997-2002) por “La isla fin del siglo” (París, 2000).
La edición 2007 del Festival de Cine y Culturas Latinoamericanas de Biarritz, dedicó su sección teatro a su obra integral, llevando a escena “Benigar”, en versión francesa de Denise Delprat.
En 2010 el Instituto Nacional del Teatro le otorgó la distinción a la trayectoria patagónica por su contribución al teatro nacional.
En 2011 ganó el Diploma de Reconocimiento del Premio María Guerrero, otorgado por la Asociación Amigos del Teatro Nacional Cervantes.


23.8.12